domingo, 4 de septiembre de 2011

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

ETALONAJE
El rodaje había terminado y en la oficina se reconstruía la contabilidad de la película.  Peter Eardley, el contable de la producción que nos había impuesto IFG, el Completion Bond (Seguro de Buen Fin), contratado por Workhorse, la productora de Radford, por orden de este, se había llevado los archivos y nos había dejado metidas en cajas las facturas y los tickets de caja de toda la película, más de cuatro millones de euros por contabilizar , y una congoja angustiante por que no cuadraran los números.  Al final de los dos meses que duró la reconstrucción, las palabras de la paciente contable, María Jesús Ezcurra, “Al menos, no han robado” me aliviaron.

Ignasi Guardans me había comunicado que ni debía, ni quería inmiscuirse en un conflicto entre productores sin embargo le había pedido a José Antonio Suarez Lozano, abogado y secretario general de EGEDA, Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales, que representara al director Michael Radford, y este había aceptado el encargo, “siempre y cuando fuera para negociar una solución amistosa”, nos dijo él mismo. Se acercaban las navidades y el acuerdo no terminaba de alcanzarse y por aquel entonces J.A Suarez renunciaba a continuar representando a Radford.   

Mientras,  seguíamos trabajando en un primer montaje y la montadora de la película, la maravillosa Teresa  Font, procuraba ceñirse a las pautas que había marcado Radford durante las semanas que él lo supervisó.

El montaje de “la mula” se empezó una semana después del inicio del rodaje, así que Radford supervisó los primeros ensamblajes de imagen, durante las primeras siete semanas. 

Antes de despedirse José Antonio Suarez, nos envíaba una carta en la que nos indicaba que Radford había decidido intentar suspender el rodaje por indicación ¡del UK Film Council  y del Irish Film Board! Y con esto, nos decía adiós y feliz año.

Nuestras primeras cartas del año 2010 salían con destino al UK Film Council y al Irish Film Board, solicitando que nos confirmaran lo que nos había comunicado el Sr.Suarez.

Las contestaciones no tardaron en llegar y ambas instituciones negaron rotundamente aquellas afirmaciones.

Sin embargo, en febrero de este año, más de un año después, Guardans respondía en su blog a nuestra querella confirmando lo mismo: 

3.    Durante el rodaje de la película, importantes divergencias de carácter financiero y contractual entre la parte española, por un lado y los coproductores extranjeros, por otro, llevaron al prestigioso director y coproductor inglés, Michael Radford, a abandonar la dirección prácticamente al final del rodaje. Decisión que no adoptó frívola o repentinamente, sino siguiendo la recomendación expresa de la dirección del UK Film Council.

El caso es que empezábamos el año con una propuesta de reunión que nos llegaba  via Gustavo Ferrada, en ese momento todavía era el director del área de cine de TVE ,  para poder llegar al tan deseado acuerdo amistoso, y que se materializaba unos días más tarde.

Asistían los “top executives” , tal y como los definiría meses más tarde John Hopewell en la revista Variety, John Woodward del UK Film Council y Simon Perry del Irish Film Board a salvar “LA MULA”.  

¿Que el director del UKFC, uno de los hombres más importantes de la industria del cine británico decía que el UKFC me devolvería el dinero? pues el dinero se me iba a devolver. ¿Que Simon Perry, el gurú del cine europeo y amigo personal de Radford se sentaba para ayudar a solucionar? pues se solucionaría.

¿Cómo iba yo a imaginar que acabaría poniéndoles a todos una querella? Imposible. 

El primer montaje estaba terminado y teníamos que empezar con el montaje definitivo. Radford vino a verlo. Se habían respetado sus indicaciones pero como todo el mundo sabe, a veces, lo que en papel da resultado, en la imagen no tanto... y este primer montaje presentaba algunos fallos de narrativa y teníamos que corregirlos para poder continuar con el trabajo de post-producción. 

La visita fue agradable, a pesar de todo. Me pidió que felicitara al director Sébastien Grousset por los planos que había rodado él (así lo hice) y me dijo que se veía que tenía mucho talento. Cogió los bártulos y se volvió a Londres. 

De nuevo empezaron las hostilidades y tras solicitar a Radford que continuara con el trabajo de montaje, este no volvió más. Toda esperanza de alcanzar un acuerdo se iba desvaneciendo a medida que el tiempo continuaba avanzando y no se solucionaba nada.

Casi llegaba la primavera del 2010 . ¿Si tenían el dinero por qué no lo aportaban a la producción? Ya lo habían metido y sacado de una cuenta a otra cuando les había venido en gana ¿por qué no pagaban los gastos del equipo inglés y por qué no me devolvían el dinero?

Pero ¿Y qué es lo que quería Radford? ¿Qué es lo que sigue queriendo?

Creo que dos cosas:

1º-no devolver el dinero que le presté.
2º-darle marcha atrás al tiempo y volver al día que se marchó del rodaje.

Sobre lo 1º. el tema es fácil, me tenía que haber devuelto el dinero en Agosto del 2009 y no puedo perdonarle esa deuda porque tengo que pagar las mías y no puedo porque a consecuencia de los problemas que él ha acarreado a la producción he perdido financiación que esperaba recibir.  

Sobre lo 2º. La cuestión es más complicada que la simple matemática, es una cuestión moral.  

Ya me gustaría a mi darle marcha atrás al reloj. ¿A quien, no? Pero el tiempo es lo único que se pierde para siempre y jamás se recupera. La vida no se rebobina. La vida nos obliga a continuar. Y en ese camino hacia adelante lo que uno hace, ni lo puede borrar, ni se debería arrepentir por haberlo hecho.   

El rodaje continuó para salvar el trabajo de todo un equipo de personas, actores y técnicos, su trabajo y su dinero. El director Sábastien Grousset completó el rodaje y se unió a la lista de autores de “LA MULA”.  Lo hizo con honor, con dignidad. ¿Se puede tirar a la basura el talento que le reconoció el propio Radford? o ¿se debe respetar su trabajo y el de todos los que se pusieron a sus ordenes?

Yo respeto.

El montaje tenía que continuar, y Radford no volvía. Dimos ese paso adelante, lo que suponía un paso más sin marcha atrás.  “Hasta aquí hemos llegado”, me dije.

Trabajamos sobre el montaje hasta dejar redondo nuestro “final cut” ( la versión definitiva) porque por contrato los productores tenemos ese derecho y además la ley nos lo garantiza. (Ver párrafo final derechos de autor)

El camino continuó. Óscar Navarro, compositor, autor de la banda sonora, tan autor como el director, le puso la emoción a la película y la voz de Victoria Cava, el sentimiento. ¿Tiramos a la basura el trabajo de estos artistas?

Yo no. Yo lo respeto. Yo lo admiro.

El primero de Septiembre de 2010 se entregaba una copia en el ICAA. Nuestro trabajo lleva un año censurado.

He escrito posts que hablan de dinero, del mezquino dinero que motiva a los hombres mezquinos.  Ahora toca hablar de moral, de derechos morales.

Hasta aquí hemos llegado.

Alejandra Frade